21 mar. 2018

El guajolotero

Una vez me enamoré en un guajolotero, justo antes de llegar a la plaza de jaripeos "El Relicario". Ella era muy bella; me atrapó hasta el momento cuando sacó de su bolso imitación Michael Kors, un limón y una Tecate y le dijo a su amiga, la del asiento contiguo: "Todos los pinches hombres son iguales" y se bajó en la plaza donde se presentaría la Dinastía de Tuzantla. Yo, desilusionado, me seguí hasta Capula para platicar con la catrina. No hay futuro.

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