12 feb. 2015

Terapia de teclas.





Honorables lectores de tan humilde morada, sean vosotros bienvenidos a este espacio donde se pujan los pensamientos de estos días: una terapia de teclas para el desahogo de cosas que ocurren en lo más externo llamado alma, sino cruda realidad.

Grey y el Golden Choice.

Se acerca el estreno de 50 sombras de Grey y se ha generado tanta expectativa por algo que ha sido tan común en la tele de paga pero que las conciencias mochas femeninas observan como algo impuro, pervertido y sumamente enfermo: el soft porn de la noche, el que hace años proyectaba de Film Zone con las cintas de Gabriella Hall y tantas modelos que se alucinaban con el hombre invisible, el profe, el jefe y quiensabe cuántos personajes que las tenían enamoradas; el que proyecta el MP o el Golden Choice. ¡Vamos!, será prácticamente lo mismo o incluso menos sustancioso que lo que los canales de paga proyectan por las noches. Nomás falta que varias chicas se emocionen con el largo... el largometraje porque no han visto la serie de cintas que ofrecen estos canales (hasta les saldría más barato hacer un análisis de contenido sobre estas películas, les saldría mejor y se prenderían más). Nomás falta que las casadas, después de la función, lleguen a su hogar con actitud mocha, regañen a su esposo porque lo cacharon viendo porno en la computadora y aparte voten por el PAN; nomás falta. A ver qué reacciones genera la película y a ver cómo será el comportamiento de las chicas que la hayan visto. Ojalá sea amorosa, muy cariñosa; ojalá.

El día del amor y las novias que la hacen de pedo.

Viene San Valentín, una época linda, donde los novios tienen la obligación –por decreto constitucional– de ponerse bien pinches cursis. No me extrañaría que algunas novias busquen conflicto el día 12 o 13 de febrero, en aras de buscar la reconciliación el día 14; no me extrañaría. Como no me extrañaría que los novios se sintieran cool y originales regalando globos, osos de peluche y chocolates; tampoco me extrañaría. Menos me extrañaría que los moteles saturaran sus habitaciones con parejas aunque fuera para darse un encerrón, sólo para que el novio vea por la tele el futbol de la jornada mientras la novia se queda dormida; tampoco me extrañaría. Pero me concentraré en el primer punto (échenme atención): cuando ellas la hacen de pedo para buscar una reconciliación. No saben lo estresante que es eso para un servidor, la verdad. Tuve una novia así que le encantaba hacerla de pedo nomás porque el planeta tenía oxígeno para respirar y ve tú a saber, a tratar de contentarla a la mensa. Pasaba el tiempo y sin razón alguna, se contentaba y de la nada, ya era la mujer más feliz del mundo mientras yo era un ente que sobrevivio al apocalipsis combinado con 20 crisis económicas al estilo Echeverría en conjunto con tres campos de concentración hitlerianos. ¿Qué le pasa? Pinchi ruca. Lo que menos me quedaba en ese momento pues de los males el menos: pasarla bien con ella aunque fuesen 2 horas de alegría en contraste de las 22 de pelea. Pinche martirio. Si atraviesas una situación de tal especie, que la fuerza te acompañe. Por cierto, si tienes una novia así, mándala por un tubo al table. Ya te llegará una que sí vale la pena. Os digo por experiencia.

Ya sé que no aplauden.

La semana pasada Peña Nieto anunció a Márgaro Francisco Ricitos de Oro, un wey que comisionó para que lo investigue y le haga creer a la gente pues que es limpio, chido, honesto. Después de esa conferencia pues todo mundo callado y retiradito de los micrófonos, Peña le dijo a uno de sus cercanos, con tono de voz triste: "ya sé que no aplauden". Los micros alcanzaron a capturar su decepción (seguro son cardioides) y se lamenta; escándalo seguro. Por cierto, que no le aplaudan,  neta, esto es de lamentarse porque no se han dado cuenta de todas las escenas cómicas que durante sus dos años de gobierno, Peña nos ha dado (dos años y está a punto de superar el mandato de Fox en materia chusca). Tantas cagadas de risa que nos ha proporcionado y de plano ni un sólo aplauso para el pobre Quique. Entiendo su frustración, ni Polo Polo con su peor chiste se ha retirado con un público callado. Quique, tu escena es la comedia porque en la política, nadie te dará una palmada y menos por consentir a constructoras como Higa (¡por cierto, eso ya no es de risa, cabrón!)

No hay futuro, hasta aquí la terapia de teclas y alabados sean.

0 comentarios: