25 dic. 2011

Los 10 peores profesores que he tenido en mi vida


   Primaria, Secundaria, Prepa, Facultad y Maestría. En ninguna de tales escolaridades, el alumno no se puede salvar, ni siquiera por un respiro, de los maestros enfadosos, nefastos, violentos, arrogantes, gritones y "sabelotodos" que lo único que provocan es una especie de repulsión intelectualoide.

  He aquí la lista de los maestros más nefastos que he tenido en mi existencia.

10. EL PROFESOR VICENTE GARCÍA VEGA.

  Ha sido el enano más violento que me ha tocado ver como profesor desde "Tun Tun" -bueno, ese güey no fue mi maestro, pero cuando menos se veía buena onda, jajaja.

  Vicente, mejor conocido en los bajos suburbios del alumnado como "Elena(no)", empujaba a las alumnas cuando no les daba las respuestas correctas a una ecuación que escribía en el pizarrón, regañaba sin fundamento, era anticarismático, insultaba a los alumnos, no los bajaba de idiotas y aparte se sentía gran basquetbolista cuando ni siquiera rebasaba el 1.60 de estatura. En pocas palabras, tenía una escasa inteligencia emocional.

  Por si eso fuera poco, al baboso le apestaba la boca y se creía mejor que sus otros compañeros maestros, aún en materias de las cuales no tenía conocimiento. Por ejemplo, en 1991, cuando cursaba el segundo año de secundaria, "Elena(no)" llegó y vio escrito un enunciado en inglés que decía "I went with my girlfriend to 'Baron Rojo'" y se jactaba de que el profesor de esa materia era un tonto porque el enunciado correcto era "I went with my girlfriend to Red Man'" sin saber que el Barón Rojo era el nombre de una discoteca muy conocida en Morelia. Por si fuera poco, se ofendió cuando le aclararon que Red Man es Varón Rojo, Varón con "V", no con "B", la cual se refiere a un título de nobleza. El enano se ofendió cuando supo que no tenía la razón y su rencor fue en aumento.

   "Elena(no)" fue mi profesor de Matemáticas en la Secundaria Federal 7 de 1989 a 1991.

9. SANTIAGO "EL BORREGO".

Un tipo de lo más corrupto y acosador que hubo. Alteraba calificaciones y vendía notas de Historia Universal a precio de libro, cuando realmente no eran tan necesarias porque teníamos la biblioteca en frente de la preparatoria.

"El Borrego" lucró con lo que pudo. Además recibía pagos por adelantados como botellas de Chivas o el cuerpo de una adolescente preparatoriana para pasarlas de semestre. Me dio clases de Historia Universal y, por fortuna, no le pedí nada, pues en ambos semestres me fue de maravilla. Entonces si no le pediste nada ¿por qué lo tienes catalogado en la lista? Porque en lugar de darme me quitó, sin justificación alguna, mis promedios, alteró mis calificaciones y la dirección de la preparatoria no hizo nada al respecto porque, como siempre, le valió sorbete. Sacaba 9 en su evaluación y me ponía 7 en extraordinario en el registro final que iba a control escolar.

Santiago "El Borrego" me "impartió cátedra" en la Preparatoria No. 5 Melchor Ocampo en 1992 y 1993. Según él, era abogado y le creí porque de historia sabía lo que yo de neurocirugías.

8. SANDRA "LA COTORRA".

Ese apodo se lo ganó dado que en sus clases sólo se la pasaba hablando como periquito durante toda la hora, lo cual, con su terrible tono de voz, desesperaba. Por desgracia sus clases eran a la hora siesta que uno se tira como comida y escucharla era como oír a un niño gritón de la Lotería Nacional repitiendo el premio mayor 100 veces en un promedio de velocidad de la luz. Aparte, los temas que exponía no los daba con suficiente claridad.

Sandra "La Cotorra" me impartió filosofía en 1996 y 1997 en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UVAQ. Que no se confunda con la Sandra Luz de Mercadotecnia (esa profesora sí era un amor).

7. EL MAESTRO PONCIANO.

Fue mi profesor en tercero de primaria y siempre llegaba apestando a alcohol, me ponía a estudiar números romanos que sólo me han servido para leer el reloj de catedral. Me dejaba salir tarde, hasta las tres, como si fuese un estudiante de facultad. Por su culpa terminé emigrando de la escuela "Antonio Barbosa" a la "Simón Bolívar" porque mientras yo "andaba en mi avión", él estaba haciendo otra cosa con el resto del alumnado. Un profesor valemadrista e indiferente, como la directora que en 1985 tuvo la primaria.

6. HUGO CORNEJO/OMAR LANDA

Hugo fue mi profesor de radio en el quinto semestre de la UVAQ, pero no me daba radio. Se la pasaba hablando de moral. Nunca toqué una cabina durante sus clases. Aburrida materia, sin contenido y vacía. Aprendí lo que no se tiene qué hacer en una asignatura como ésta.

Por su parte, Landa fue baterista de un grupo de rock llamado "La Parca" que, para su perra suerte, abría conciertos locales ya cuando el luchador de la AAA que portaba el mismo mote era conocidísimo. Me intentó dar clases en un curso de batería en "Sinfonía Musical", pero más que dar clases, se la pasaba de arrogante y nos daba a entender que él era el baterista y sólo él, mientras los demás éramos unos tontos. Era un excelente baterista, pero un pésimo maestro y para su perra fortuna, su grupo no tuvo el éxito anhelado. Eso sucedió en 1994.

5. LOURDES VARGAS "LA CHACRAS CHUECAS".

Ex profesora de filosofía cuando cursé Comunicaciones en la UVAQ. Era una vieja de lo más insoportable, enfadosa, mocha y que no aceptaba tendencias contrarias a sus convicciones en las participaciones que hubo en clase. En una ocasión, nos puso a rezar a fuerzas por la muerte de un fulano que ni siquiera conocíamos. Eso fue en 1997.

4. CARLOS PIÑA.

Abogado y ex profesor (1993) en la Prepa 5. Daba la materia de ética y era corrupto, enojón e intolerante. Aprovechaba las horas que le daba el Sindicato de Profesores para desquitar su furia y sus problemas personales con nosotros, en lugar de darnos clases. Aparte iba cuando se le daba la gana.

3. LA PROFESORA VILLELA Y HÉCTOR TEJEDA (1993).


Madre e hijo no desaprovecharon la oportunidad para enredar y reprobar a cientos de alumnos con sus argumentos. Sus carácteres estrictos y sus bizarras explicaciones hacían que nuestros sentimientos se revolvieran en un mar de tensiones, ansias, angustias de deseo de no volverlos a ver jamás -cosa que sucedió cuando les terminé sus respectivos semestres-, todo ello durante cada mañana de 1993. Eran insoportables, aunténticamente insoportables, resbucados, complejos, abstractos y antiempáticos. Pasar con ellos de panzazo es casi casi como obtener el doctorado.

La profesora me impartió Biología y su hijo, Matemáticas en la Prepa 5.

2. BLANCA "LA CUBANA".

Profesora que tuve en la maestría en publicidad de la UVAQ y me impartió el módulo de Investigación. Se la pasaba gritando, dando explicaciones absurdas. Era sangrona, prepotente y sólo quería aparentar que los cubanos son mejores que los mexicanos (gran error). Aparte de que estaba horrible, la profesora se sentía de la comunidad científica y nos daba textos exageradamente complejos para un tipo de investigación que no era la nuestra: la enfocada a la comunicación. Por si fuera poco, de eso no sabía nada.

1. GABRIEL HERNÁNDEZ.

Profesor ególatra y de timbre atiplado (voz afeminada) en su máxima expresión. Se las daba de muy grandioso cuando en verdad esa presunción era para ocultar el enorme miedo que llevaba consigo mismo por dentro. Utilizaba la prepotencia, la arrogancia y la violencia psicológica para tener mermado a mi grupo. En una ocasión hasta hizo llorar a una compañera.

Un día nos hizo un examen oral. Llegué tarde y vi a mis compañeros desesperados y contestando preguntas afuera del aula en pedazos de papel. Iba a entrar, pero uno de ellos me dijo que me esperara porque los había dividido en subgrupos. Cuando tocó mi turno, pasó al frente a una compañera, Gabriel le preguntaba algo y a media respuesta la cortaba con un tajante "gracias" o un "ya, es todo". Después fue la misma historia con otra compañera. Ambas estuvieron nerviosas y ruborizadas. Cuando me tocó pasar al frente para contestar el examen, en lugar de responderle con lo correspondiente, lo hice con una mentada de madre, salí del salón y azoté la puerta. No se me hizo digno. Me valía si me reprobaba o no. Finalmente me pasó con nueve, pero, lo más importante, fue que me terminó respetando, cosa que hasta la fecha no le he correspondido, pues no tengo buena percepción de él.

Fue mi maestro en Comunicación de Masas y Agencias Informativas en la UVAQ durante 1998.

Pese a su nefastez, estos profesores me enseñaron una cosa muy importante en la vida: lo que no se debe cuando se imparta conocimiento.


En la siguiente entrega, nos vamos al otro lado de la moneda con los 10 MEJORES PROFES que he tenido en mi vida. Mientras disfruten su momento.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Excelente, profe!

Gabriel Hernández dijo...

Como olvidar esa mentada de madre...