26 dic. 2011

Los 10 mejores maestros que he tenido en mi vida.




   Si no hubiese sido por ellos, creo que no estaría haciendo el trabajo y las cosas que me gustan. Es por ello que aquí los menciono a manera de homenaje y agradecimiento escrito por todos los consejos impartidos. Ellos son los mejores maestros que he tenido durante mi existencia.


10. Pino Dueñas. Psicólogo, motivador, práctico y dinámico. Era como pocos, un profesor que era capaz de despertarme el interés por aprender y sobretodo de cambiar mi percepción negativa sobre las clases; además, un tipazo. Me impartió Taller de expresividad durante mi maestría en publicidad en la UVAQ.

9. Jorge Barajas. Profesor que me impartió en la materia de promoción en la maestría en publicidad que cursé en la UVAQ (dicho sea de paso, recuerdo más los métodos de clases que el contenido de la materia, pero eso fue culpa mía). Era un profesor práctico, ameno, con suficientes conocimientos, aconsejaba muy bien y sobretodo no requería mencionar muchas palabras para llegar a algo tan concreto; además un tipazo, muy humano y sobretodo excelente consejero. Él fue quien me visualizó como profesor a mediano plazo. Durante una exposición, el profesor me comentó: "deberías de dedicarte a dar clases, tienes talento". En su momento no le creí, de hecho hasta me causó gracia la sugerencia y descubrí que, con el paso del tiempo tenía razón. El profesor falleció hace algunos años y agradezco al destino que me lo halla puesto en el camino. Fue, además de un excelente catedrático, un estupendo ser humano.

8. Germán Castuera Vega. Él era director de la primaria Simón Bolívar en la segunda mitad de los años ochenta. Directamente no fue mi profesor, pero me enseñó a escribir correctamente. Era un maestro con vocación y cuando uno de los profesores no acudía a clases, él tomaba su lugar y nos ponía a practicar lectura y ortografía. Le aprendí demasiado, era un maestro de vocación; de esos que ya quedan pocos en las escuelas públicas.

7. Enrique Vargas. Historiador, profesor que me impartió historia, medios de comunicación e introducción a la vida universitaria durante mi licenciatura en comunicación por los años noventa. Es un maestro que explica la teoría sin muchas complicaciones, de una manera clara, precisa, concreta y abundante. Gracias a sus clases, los contextos teóricos cobraban demasiado interés por parte del alumnado y además las explicaciones las reforzaba con materiales didácticos que iban al grano como videos, libros y referencias que relataba con suma paciencia (cualidad de la que carezco). Cuando un alumno se portaba indisciplinado en clases, inmediatamente lo expulsaba y amablemente le decía que le devolvería el precio de la hora de clase que paga en su colegiatura, pero que lo dejara dar clases. Él fue el que me inspiró en cierta medida para meter como método disciplinario las tarjetas amarillas y rojas, él fue el que me inculcó el criterio para darle el valor al desarrollo de una clase que no debiese ser obstaculizada por nadie. Para mí, fue un gran profesor.

6. Marco Muñoz. Profesor proveniente del oriente mexicano, allá entre los límites de Puebla y Veracruz, conocedor de cine y fotografía; aunque no me considero un experimentado en esas áreas, cuando menos él hizo que tuviera los conocimientos básicos para apreciar de una manera diferente estas dos partes esenciales en la carrera de todo comunicólogo. Gracias a él, la apreciación cinematográfica y fotográfica tuvieron un nuevo sentido para mí; además estimulaba mucho nuestra creatividad y era un tipo con quien se podía convivir agradablemente, un tipo que impartía muy buenos consejos y, más allá de considerarlo un excelente profesor, creo que también podíamos considerarlo un excelente amigo.

5. Isela Chávez. Excelente profesora en la materia de comunicación escrita. Ella fue la que, en cierta medida, me impulsó a escribir y, gracias a ella, fue que me motivé a expresar más mi sentir de manera escrita que hablada, gracias a ella estoy blogueando.

4. El Profesor René. Maestro que tuve en quinto año de primaria en la escuela Simón Bolívar (en la zona de San Diego en Morelia) y que se olvidó de seguir el curso del programa debido a que, a esas alturas del partido, varios de sus alumnos contábamos con una problemática muy seria: no nos sabíamos bien las tablas de multiplicar. Era un profesor con vocación, de esos que ya casi no se ven en las escuelas primarias públicas. De no haber sido por él y por Castuera, la primaria hubiera sido insignificante para mí.

3. Raúl Mejía. Escritor de quien aprendí que no deben existir límites para imaginar, crear y escribir. La improvisación era la base fundamental para pasar la materia, pero eso, en cierta forma, ayudaba a que el alumno fuera más ocurrente y se saliera de una manera rutinaria de la producción de contenido convencional.

2. Fernando Howard. Actualmente se desempeña como productor de radio en el D.F. (W Radio y Estadio W). Gente del medio a quien le aprendí cuestiones relacionadas con la elaboración de programas, contenidos y modalidades de trabajo en este maravilloso medio. Fue productor de Gutiérrez Vivó y trabajó para las vacas sagradas del cuadrante de la capital del país. Tuve el honor de que fuera mi profesor por un semestre en la UVAQ en 1998 y también tuve la dicha de seguirlo fuera de clase cuando se desempeñaba como director de noticias en RASA durante los años noventa. Fue una parte de mi influencia radiofónica.

1. Arturo Herrera. Aunque nunca me impartió en un aula, mi señor padre me enseñó muchísimas cosas (y hasta la fecha) sobre radio, sobre la vida, sobre las computadoras, música, me comparte libros y es alguien de quien se aprende mucho. Cada vez que tengo oportunidad de verlo, siempre termino aprendiendo una cosa buena: desde cómo regar una planta hasta cómo armar un sistema de trabajo radiofónico, pasando sobre como hacer una buena locución en un tipo callado como yo o cómo analizar la situación política del país, en fin... se le aprenden muchísimas cosas a un hombre tan sabio, tan culto de quien tengo la dicha de ser su hijo. De no haber sido por él, no habría impartido clases de radio como hasta hace poco lo realicé.

Durante la época como estudiante, uno se topa con lo bueno y lo malo; de ambos se aprende. Ya queda en las manos de cada quien, lo que hará con esa experiencia recibida. Me siento dichoso de conocer a todas estas personas (incluyendo a los profes que no fueron tan buenos). De todo y de todos se aprende.

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