30 may. 2011

Cuento corto: el policía avaro.


   Érase una vez un policía mexicano avaro cuyo máximo sueño era delinquir, si era necesario, para que obtuviera mucho dinero de manera rápida, aunque, pese a todo, todavía creía un poco en la decencia. Ambicionaba con formar parte de la mafia organizada. Aún así, tenía miedo de que a sus familiares, por sus mezquinos deseos, les pasara algo.

  Ese sueño, esa ilusión la modificó gracias a su deporte favorito: el futbol. Ahora este policía mexicano avaro sueña, en algún momento, ser dirigente de la FIFA o de Conacaf y recibir sobornos como los otorgados a sus dirigentes.


Y fue feliz para siempre. Amén.

0 comentarios: