7 feb. 2016

La Gaviota lo hizo.



El reportaje de Aristegui sobre la anulación del matrimonio eclesiástico de Angélica Rivera con "El Güero" Castro me lleva a las siguientes moralejas:

- Cásate en la playa, no hay pedo. Cuando la ceremonia te incomode, la Arquidiócesis de México te ayudará a invalidarla. No sólo eso. Puedes convertirla en ceremonia de agradecimiento, de ahí a boda, puedes convertirla en las dos o ninguna. No hay problema, te ayudarán.

- Puedes casarte dos veces con la misma persona o seguir casada dos veces con diferentes individuos. La Gaviota lo hizo, sí, ¡lo hizo!

- Si ejerces sacerdocio, nunca oficies sacramentos en Televisa. Podrán confundirlos con ensayos para escenas de telenovela y, por ende, no cuentan con licencia para ejercerse como ceremonias religiosas avaladas por la arquidiócesis y...

- Algún día un Salinas podrá caer. No importa que no sea el más deseado, pero un Salinas a final de cuentas.

Eso es todo.



20 ene. 2016

AUDIO: El ciclo del amor gordibueno.


¿Por qué las gordibuenas son difíciles de conquistar? ¿Qué ocurre durante un intento de una posible relación amorosa? ¿Kate del Castillo ya huele a cougar? Una charla entre Cristian Rodríguez y este que les escribe, Arturo Borja, por 40 Principales Morelia 92.3, hecha el 20 de enero de 2016.


6 ene. 2016

Melchor Ocampo y el futbol.


Melchor Ocampo lo fue todo. Estuvo en Hacienda, Gobernación, Relaciones Exteriores; estuvo con Santa Anna y con Juárez. Era como el Luis Figo, el Ronaldo o el Luis Enrique de la política. Que estuvo en los opuestos y en los dos hizo lo suyo y a los dos los enojó. Fue Gobernador de Michoacán —quién sabe si aplicaría el reemplacamiento en estos tiempos— y es un personaje histórico que hoy se le recuerda.

Tuve el honor de estudiar en la Prepa 5 de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo que lleva su nombre.

Melchor, el gran reformador —a lo que aspira Peña Nieto pero nomás no llega ni al 2%—, el que debilitó el poderío de la Iglesia sobre el estado; Melchor, tocayo del gran Rey Mago que me trajo mi talco para el zapato tenis colocado al pie del árbol de Navidad. Melchor, el gran cupido que da segundas oportunidades a los que en un futuro quisieran divorciarse. ¡Oh, gran Melchor, benefactor del libre tránsito de mercancía gringa con el tratado Mc-Lane! —¿cuántos Play Stations hubieran circulado sin tanto problema en estos tiempos?—, pero finalmente el Tratado no se dio (el tratado parecía un Salinato desesperado).

Como todo político, hubo cosas positivas y negativas en la figura de Melchor. Los expertos en historia nos pueden dar más detalles y correcciones por si en algo me he equivocado.

Bueno, tengo una anécdota que compartir con la figura ilustre de Maravatío y quizá mis compañeros de prepa también. Aquí les va:

Corría el año de 1992 cuando el fondo del traspatio de la Prepa 5 se encontraba a media construcción. En ese traspatio, había jardines con pasillos de cantera, muy hermosos; a un costado del fondo, en la parte izquierda, la biblioteca, el salón de la sección 05 —donde iba— y a un costado, entre la división del primer patio, el salón de Químico Biológicas y los baños. Frente a estos, un salón improvisado con Panel W en construcción, cuyo techo eran vigas y cantera; sus ventanas, unos arcos. Los salones y la división formaban un ángulo de noventa grados. A un costado, una enorme pared, muy enorme que estaba la altura de la prepa. Arriba de los salones de Químico y 05, la segunda planta. El traspatio era un cuadro tan enorme que tenía al fondo, casi limítrofe con la obra negra donde —tengo entendido— actualmente son los laboratorios —anteriormente, nos tocaba ir a la Prepa 1, el Colegio de San Nicolás, a cursar las materias de Química, Física y Biología, ¡cómo sufríamos con los horarios!—, el busto de Melchor Ocampo.

¿Qué es lo que recuerdo del gran Melchor?

Bueno, el traspatio de la Prepa, como escribí anteriormente, era tan amplio que daba la oportunidad de practicar futbol, específicamente tiros de esquina. El arco de cantera, ubicado a un costado del busto, podía usarse como portería. Detrás de ahí, unas bancas, afuera de cada salón.

Yo estaba sentado en una banca, tal cual espectador de un partido de futbol. Mis compañeros ensayaban tiros de esquina. Uno de ellos mandó el centro muy elevado, tan elevado que ninguno pudo rematar pese al esfuerzo que hicieron para sus saltos. El esférico se direccionó con potencia, muy rápidamente, nada más ni nada menos que en la frente del busto de Melchor Ocampo. La figura no se movió, pese a la potencia del tiro; sin embargo, el balón, con esa misma fuerza, se dirigió hacia la parte media del arco que, comparado con una portería, hubiera sido el ángulo de la misma, lugar hacia donde se lanzó el portero, con mano invertida, y no pudo detener el disparo. Creo, que a estas alturas, ni Calero, ni Zelada, ni Marín, ni Neuer, ni Bravo, ni Larios, ni Casillas, ni Corona hubieran podido detenerlo. Yo como Paco Memo, lo observaba desde una banca. En eso, mis compañeros festejaron el gran remate de cabeza que metió Melchor Ocampo. Si Jared Borgetti lo hubiera visto, se moriría de envidia y todos fuimos a abrazar al busto que le celebrábamos su golazo.

Quizá haya sido el único gol que Ocampo haya metido en "su vida". O quizá hubo otros más. No lo sabemos. Lo que sí, es que ese golazo nadie, absolutamente nadie, ni en la Copa de Campeones de Europa lo meterían. El gol que Borgetti metió contra Italia durante el mundial del 2002, se queda corto; Hermosillo con Cruz Azul, también.
Ocampo, aparte de reformador, fue un gran rematador.



Arturo Borja.

5 dic. 2015

El ratón de los dientes.



La infancia ha cambiado, los tiempos han cambiado.

¿Por qué lo digo? Antes, cuando a un niño se le caía un diente, lo ponía debajo de su almohada antes de dormir y al amanecer, el infante levantaba su almohada y veía dinero que le había mandado "el ratón".

La infancia ha cambiado, los tiempos han cambiado.

Hoy, el ratón no sólo le deja dinero, mas bien, se lo quita, le cobra ISR, IVA, impuestos inútiles y gravámenes injustos que provocan que el niño empeñe el diente, venda sus juguetes, apueste sus domingos para tener bien complacido al puto ratón que se la pasa poca madre en un comodísimo hueso de alto rango llamado despacho de dependencia, curul o silla gubernamental. Maldito ratón, engendro colmilludo proveniente de las llamas infernales, has dejado chimuela a la infancia de la nación. Chinga tu madre, ratón.

La infancia ha cambiado, los tiempos han cambiado y todo por culpa del puto ratón.

16 nov. 2015

Que James Bond no venga a sorprendernos.

Que James Bond no venga a sorprendernos con Spectre. Los mexicanos ya lo hicimos.
- Primero, Mario Almada tumbaba helicópteros de un balazo; Bond disparó más.
- Bond no pudo contra Batista, su novia le tuvo que ayudar en el tren para poder liquidarlo. Cuando Batista luchaba en la WWE, ¡Rey Mysterio le ganaba!
- El grupo mafioso que en realidad iba a destruir un estadio en México, no hablaba en sentido literal; en realidad, iban a mandar a chingar a su madre al América, en uno de sus partidos, con una megaporra que llenara el Estadio Azteca.
- Tira un auto de lujo en un río de Italia. Eso ya lo han hecho varios juniors y borrachos en el Río Grande de Morelia.
- Y por último, seduce a toda chica que le caiga. Por Dios, eso lo hacía el maestro Garcés desde hace tiempo.
Lo que sí me agradó de la película fue la fotografía y el sonido. Lo demás, sin sorprender, los mexicanos ya lo habíamos hecho.
Eso es todo, bye.